Vivimos preocupados por la calidad de las cosas que compramos, desde la buena cobertura del teléfono, hasta por la gasolina que usa nuestro vehículo, pero, ¿Por qué nos preocupa?, estamos preocupados, por que tiene un valor económico, y no queremos que nos engañen, pero en el caso de que fuese gratis, no nos preocuparía tanto, y lo sé, perfectamente, porque el elemento básico para la vida en este planeta, es gratis, y lo estamos destrozando, pero parece ser que como es gratis, nos importa menos, hablo del “Oxigeno”, imprescindible para la vida, y cada vez de menor calidad. Quitamos arboles para poner edificios, y lo llamamos civilización, y aunque hay menos producción, no nos preocupa en absoluto, incluso lo contaminamos sin pensar en lo que hacemos. Si el agua baja de calidad, cambiamos de marca, si la gasolina es mala, cambiamos de gasolinera, si el pan no me gusta, cambio de panadería, pero resulta que el oxígeno, es gratis, y nadie lo distribuye, no lo cuidamos.

Basándome en esta idea, hace unos 8 años comencé a desarrollar en mi cabeza la idea de pasar mi preocupación a mis obras, pero me di cuenta, que hablar de oxigeno en una obra de arte, seria quizás algo demasiado difícil de comprender, y fui al productor, al fabricante de oxígeno, la naturaleza, de ella saque los ”bosques”. Además de pantanos, selvas, y otros componentes de mi trabajo artístico actual.

Como es fácil de comprender, hacer realismo de bosques, seria hacer algo demasiado monótono, así que decidí asimilar las imágenes en mi cabeza, y sacarlas como mejor se, pintando sobre un lienzo. Así en los años pasados, y con abstracción geométrica, llené los lienzos de ramas y colorido, ahora manteniendo el color, y con expresionismo, son las hojas, selvas, y las matas vegetales, las que llenan el lienzo, creando una fantasía colorida, y más divertida si cabe.

Puesto que es difícil transmitir conciencia para cambiar la mentalidad de la gente, mi objetivo es compartir con el espectador mi amor por la naturaleza, por los bosques, las selvas, los ríos, y todo lo que en principio, está sin tocar por la mano del hombre, virgen y asombroso, es quizá la primera muestra de arte que apareció sobre la Tierra, y no se valora, ni se aprecia.

El bosque es mi libertad, mi lugar de recreo, mi lugar de paz. Cuando alguien intencionadamente prende fuego a un bosque, está quemando mi libertad.”

                                                                                                                                                                                                                      Juan Caravaca.